MARTÍN II

MARTÍN DE LA CRUZ

 

MARTÍN II

Juanito Guedes le convertiría en el falso extremo del equipo amarillo entregándole el balón en horizontal a su demarcación de defensa para iniciar su veloz carrera.

El verdadero extremo León no obstaculizaba la jugada incorporándose al centro del área.

Martín llegaba normalmente a la demarcación de interior o a la línea de córner desde donde centraba ofreciendo posibilidades de remate no sólo a los espadas del equipo sino a Juanito Guedes y Germán que eran excelentes rematadores incorporados al ataque.

A pesar de su edad era para nosotros un padre ya que tenia una madurez impropia dada su juventud.

Sabia que cuando Tonono contactaba el balón donde la defensa lo buscaba y yo y León le leíamos el pensamiento ¡Que gran futbolista Juanito Guedes!

De él podría contar innumerables anécdotas con la Selección nacional el día de mi debut ante Bélgica en Liga. Se produjo una especie de encerrona.

El árbitro nos masacró a faltas y en el segundo tiempo terminaría expulsando a los defensas del Barcelona, Gallego y Eladio, que estaban muy compenetrados. Como consecuencia de ello tuvo lugar un escándalo mayúsculo con cargas de la policía contra los jugadores españoles. ¡Nunca he visto algo semejante!

Los jugadores sentimos un temor atroz ya que allí podía haber sacudido cualquier cosa.

Juanito guedes, que no llegó a jugar en aquel encuentro, se pondría en la puerta de vestuarios y miraba sin pestañear a policias y forofos vandálicos de la selección de Bélgica.

Su actividad era tan firme y valiente que nadie se atrevió a entrar desalojándose la zona de vestuarios paulativamente.

¡Qué personalidad la suya!

Me enseñó que en la vida, especialmente en el fútbol te ves obligado a tener ese punto de valentía en determinados momentos.