FEDERICO MELIÁN

FEDERICO MELIÁN

 

Ante todo, tanto a Carmelín como a mi nos sorpendería que Rosendo Hernández nos diera aquella oportunidad siendo aún juveniles y en un encuentro de tanta responsabilidad.

 

Para mi fue un honor inmenso sustituir a Juanito Guedes debido a su lesión de rodilla aunque por otra parte sabia que Juan era insustituible y a quería que se recuperara lo antes posible. Juanito Guedes en todo el equipo y la responsabilidad que caía sobre mi era muy grande. Era el verdadero ídolo de la afición y su liderazgo no se cuestionaba.

Antes del partido bajo a vestuarios y no paraba de darme ánimos y confianza. En los entrenamientos me corregía defectos y me pedía que me superara y tuviera una mayor capacidad de sacrificio especialmente en la recuperación del balón y en las marcas…no paraba de darme consejos aún sabiendo que yo lo estaba tratando de sustituir. Aprendí más con él que en toda mi vida deportiva.

 

No me permite el más mínio fallo y me atentaba que estuviese pendiente del juego desde la salida del balón. Allí, fundamentalmente me dio perfecta cuenta que jugar en Primera División distaba mucho de hacerlo en juveniles. La intensidad y las exigencias son realmente siderales.