Carmelo Campos

CARMELO CAMPOS

 

UNA FIGURA MORAL

 

Cuando más se exalta a los ídolos nacidos al calor de la victoria nos olvidamos que quienes fueron los auténticos precursores del nacimiento de nuestro club. Nos olvidamos de quienes han hecho posible los logros que hoy exhibimos con legítimo orgullo.

Al fundarse la U.D. Las Palmas Carmelo Campos pasaría a simultanear sus cargos en el Marino y la propia U.D. Las Palmas.

Hay que entender que muchos dirigentes del Marino regían a su vez los destinos de la U.D. Las Palmas.

Carmelo Campos ha sido un hombre que ha personalizado la discreción y seriedad absoluta. La reputación de la institución fue siempre para él cuestión prioritaria y es que con tantos años de estoica disciplina y ejercicio profesional llegó a captar la más pura esencia de nuestro club.

Carmelo Campos no fue nunca un ente trans humante en función de un interés propio sino que su mundo de valores germina y se desarrolla en dos clubes a los que dedicó toda su vida.

 

Conversaciones con Carmelo Campos sobre lazos de solidaridad con Juanito Guedes.

“Conocí a Juanito Guedes desde muy joven. Agustín Angulo fue el primero que me hablaría de sus cualidades. Recuerdo que cuando le argumentaba que yo tenia en la cadena de filiales se enfadaba-

Yo seguía con la broma pero ante su insistencia me decidí a ir a verlo a Tamaraceite. Lo anecdótico del caso fue al ver el chico salir al campo con el Juventud Tamaraceite.

Antonio Velázquez y yo nos percatamos que era un verdadero ídolo en el municipio.

Sin embargo, en una disputa por un balón el jugador sería expulsado del terreno de juego con el otro rival.

Poco rato que lo observamos nos dimos cuenta que se trataba de un buen jugador pero en tan corto espacio de tiempo no se puede apreciar la valia de un futbolista.

Recuerdo que Agustín Angulo no sabia donde meterse y no cesaba de disculparse.

Con el paso del tiempo lo vería en la Selección Juvenil de Luis Molowny y en el Porteño jugando con nuestro juvenil. El chico había progresado sustancialmente cubriendo mucho campo y efectuando largos desplazamientos de balón.

Le di un informe al club sobre el jugador y Antonio Velázquez le haría un seguimiento.

Un día vino impactado de una actuación suya con el Porteño y comenzamos las negociaciones.

El directivo Honorio Monzón, Jesús García Panasco y Casimiro Benavente me acompañaron un día al Antonio Rojas y en aquel encuentro Juanito Guedes estuvo sobresaliente. Todos nos quedamos impresionados pero existían varios inconveniente para su contratación:

a.- El club atravesaba uno de sus peores momentos habiendo descendido a Segunda División el año anterior y las arcas del club estaban vacías fichando el técnico jugadores foráneos de bajo perfil a muy bajo coste. Sólo podíamos ofrecerles material deportivo y un 5% en caso de vender al jugador.

 

b.- El presidente del Porteño en aquellos años ya no era Bonifacio Vega sino José Tejera, un algo cargo de Hacienda.

Se trataba de un hombre muy serio y respetable pero ponía como condición que de traspasar al jugador fuera para militar en el primer equipo y no en filiales.

Juanito Guedes le había prometido que de vestir otros colores serian los de la U.D. Las Palmas.

De no ser de este modo prefería quedarse en el Porteño.

 

c.- Nosotros estábamos de acuerdo, pero el técnico Casimiro Benavente quería cederlo a un club de tercera con la finalidad de adquirir una mayor experiencia.

Su falta de confianza retrasaba las negociaciones. El presidente de la U.D. Las Palmas Juan Trujillo Febles no sólo ordenaría su fichaje inmediato sino que al faltar sólo dos encuentros para terminar la Temporada 1960-61 le impuso jugar como titular para así poder observar sus verdaderas cualidades.

Juanito Guedes no sólo no defraudaría a nadie en aquellos dos encuentros, sino que se convertiría en la figura del equipo.

Desde el primer día de su debut en el Alfonso Murube de Ceuta, Juanito Guedes sería titular indiscutible durante toda su trayectoria deportiva.

Me trataba con mucho respeto y afecto.

Cuando llegó mi hermano Paco la temporada siguiente le ayudaría lo indecible. Mi hermano había sido un gran jugador y podía haber sido por sus conocimientos un excelente técnico, pero era muy buena persona y en el fútbol si no tienes un carácter fuerte estas perdido. Me tenia a mi a su lado que no permitía la más mínima indisciplina pero Juanito Guedes a pesar de su juventud sabia como convencer al jugador. Tenia una cualidad especial para llegar a todos y es fue la razón para que mi hermano Paco y yo depositáramos toda nuestra confianza en él.

 

Su palabra era de rey y trataba de ayudar a todos en cualquier dificultad.

Lo de su fallecimiento fue un impacto muy doloroso. Juanito Guedes era como un hijo para mi y siempre estará presente en mis pensamientos. Tanto mi mujer como yo somos creyentes y nunca lo olvidamos en nuestras oraciones.

Como futbolistas todos saben que yo sentía una especial predilección por la forma de jugar de Germán, pero tanto Juanito Guedes como Tonono eran insuperables.