Hernández Gil

 

 

CAPÍTULO XXXV

 

 

 

LA INSTANTÁNEA GRÁFICA: INMORTALIZAR UN MOMENTO SUPREMO

 

 

Empresa Fotograbado Arte en la calle León y Castillo, nº 117.

 

 

La empresa Fotograbado Arte es referencia obligada de muchas generaciones de gran canarios; de manera muy especial de todos los amantes de la U.D. Las Palmas y del balompié en general.

Durante seis décadas fueron Bonifacio Hernández Gil y su hijo Fernando quienes supieron magistralmente captar las imágenes y efemérides de nuestro fútbol. Su industria, domiciliada en la calle León y Castillo, nº 117, fue lugar de encuentro de toda la sociedad Gran Canaria.

 

 

Lugar donde se realizaba el proceso de insolación de las planchas de zinc para su posterior grabación mediante ácido nítrico.

 

 

Operarios procediendo al proceso de retoque para la elaboración del fotograbado en las planchas de zinc.

 

 

La mayoría de secuencias gráficas de las pretemporadas y partidos de nuestro club desde su fundación fueron captadas por estos dos fotógrafos inolvidables.

Juanito Guedes no sería una excepción.

Desde sus inicios en el Porteño pasando por toda su trayectoria en la U.D. Las Palmas hasta su trágico fallecimiento han sido recogidas de forma admirable por Fernando Hernández Gil.

De igual forma, todas las imágenes gráficas de la inauguración del Estadio Insular fueron editadas en la revista Estadio publicación que alcanzaría un gran éxito de ventas.

 

¿Cómo comenzó todo?

 

Bonifacio Hernández Gil, el verdadero patriarca y fundador de la industria, había venido desde Valladolid con la finalidad de enseñar el oficio de fotograbador en el periódico Falange de la popular calle Venegas de nuestra ciudad. Con posterioridad en vista de la ausencia de reporteros gráficos en la isla, abriría su propia empresa donde llegaría a formar numerosos fotograbadores.

Paralelamente, en el año 1942 comenzaría su carrera como fotógrafo siendo aún el Pepe Gonçalves el escenario deportivo donde jugaban todos los clubes de categoría regional.

Este estadio ubicado a la entrada del muelle grande pertenecía a la junta de obras del Puerto de la Luz.

Los fieles seguidores del Marino, cansados de la hegemonía que el R.C. Victoria ejercía sobre el dicho recinto deportivo, decidieron construir su propio terreno de juego ubicado en Ciudad Jardín, denominándolo en un principio Estadio Las Palmas o simplemente campo de la Empresa Marino, C.F.

Transcurría el año 1959, cuando Bonifacio Hernández Gil decide trasladarse a isla hermana de Tenerife, con la finalidad de ampliar su negocio, quedándose al frente de la Industria Fotograbado Arte en la calle León y Castillo, su hijo Fernando Hernández Gutiérrez, que heredaría el segundo apellido de su padre a efectos artísticos. (Fernando Hernández Gil, como popularmente fue conocido a lo largo de los años).

 

 

 

 

 

Fernando Hernández Gutiérrez. (Hernández Gil)

 

 

Nunca podremos olvidar la imagen de padre e hijo con las máquinas Laika en ristre paseando por la gravilla que separaba el césped de las verdes barandillas durante los encuentros del Estadio Insular.

 

En la imagen Hernández Gil en Luis Molowny y Antonio Lemus en el banquillo del Estadio Insular.

 

 

 

Los reporteros gráficos se situaban en aquellos años detrás de las porterías para captar mejor los goles de los equipos. De igual forma, salían al centro del campo en la formación de ambos conjuntos. Juanito Guedes y Fernando Hernández Gil tenían unos grandes lazos de amistad y se daban bromas de forma continuada tanto en los entrenamientos como al comienzo de los encuentros.

Finalmente, al reaparecer el periódico La Provincia, fue compañero de muchos redactores deportivos como Andrés Ruiz Delgado, Jiménez Marrero, Antonio Lemus, Luis García Jiménez, Díaz Cutillas, Rafael González Morera, Pepe Hernández, etc.

Gracias a sus imágenes gráficas la historia de nuestro club continua latente en todos los hogares canarios.

 


Siguiente capítulo: Antonio Lemus