Caminito de Teror

CAPÍTULO XXVI

 

 

 

¡Qué bonito es mi Teror,

qué bonito luce su altar

con la Virgen pequeñita

reina de cielos y mar!

Hermínia Naranjo

 

 

 

Panorámica del centro de Teror.
Juanito Guedes en su camino a Teror en compañía de sus amigos

 

 

Desde su segundo año en la Selección Juvenil de Luis Molowny, cuando es nombrado el mejor jugador en los dos encuentros ante la Selección de Tenerife y el amistoso con la Selección Guipúzcoana, los rectores de la U.D. Las Palmas piensan seriamente en su contratación comenzando a gestionar su fichaje con el Porteño.

La U.D. Las Palmas, al estar muy avanzada la competición no tenía prisa al tener la aprobación del presidente del Porteño José Tejera, y sabedores del debut como internacional juvenil en Portugal, a efectos de jugar La Copa de la U.E.F.A.

A su regreso ya tendrían tiempo de iniciar los contactos para su fichaje.

Juanito Guedes siempre había dicho que la única posibilidad de dejar el Porteño era si el club de sus amores lo llamaba, estando esta estipulación recogida en el contrato. Sentía mucho dejar el Porteño de Tamaraceite donde dejaba a todos sus amigos y a su novia Georgina, que vivía en el municipio pero la U.D. Las Palmas era el club su vida y desde niño soñaba vestir sus colores algún día.

Juanito Guedes, hacia prácticamente su vida en Tamaraceite y raro era el día de la Virgen del Pino que no fuera con sus amigos peregrinos a visitarla. Se conocían todos los atajos de Tamaraceite a Teror y en un corto tiempo se ponían en la villa mariana. Su devoción a la Virgen y su simpatía por la villa mariana la demostraba asistiendo a sus romerías cada vez que el fútbol y sus obligaciones se lo permitían.

 

 

Calle Real de Teror.

 

Fachada de la basílica de Nuestra Señora del Pino, Teror a principios de los 60.

 

En la imagen Nuestra Señora La Virgen del Pino en su camerino luciendo sus mejores galas.

 

 

Monseñor Socorro párroco de la basílica de la Virgen del Pino en el municipio de Teror.

Había hecho la promesa de acudir caminando hasta su altar y así se lo había prometido a su novia Georgina, aunque las fechas no coincidieran con las Fiestas del Pino.

Una vez firmado el contrato se puso en marcha con algunos amigos que quisieron acompañarle.

Al llegar a la fuente agria repusieron fuerzas. También visitarían la tienda de Roquito, frente a la fuente donde desayunaron. Roquito había jugado con Tonono en ‘El Tigre’ y cada vez que visitaban su tienda de aceite y vinagre les contaba todos los pormenores de la excursión de Juanito Guedes a Teror con la finalidad de cumplir su promesa con la Virgen del Pino.

 

Una vez en Teror, entró directamente a la iglesia donde fue monseñor Socorro quien le recibiría, toda una institución en la villa mariana y tan vinculado a la U.D. Las Palmas desde su fundación. Seguidamente lo subiría al altar mayor donde estaba la virgen y le regalaría una medalla de oro de la Virgen del Pino que Juan agradecería con reconocimiento y fervor.

Tras los rezos y oraciones de rigor, ya a las puertas de la iglesia, una gran multitud que lo había reconocido le pedirían autógrafos deseándole toda clase de suerte. Juanito Guedes solía decir que aquella visita y el regreso a Tamaraceite cantando con sus amigos fue un día muy feliz en su vida.

Todavía no había debutado y la expectación y curiosidad en torno a su figura eran enormes.

 

 

 

 

 

 

 


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